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Hence, la lista de logros como buena Señora de Bien (o, recolección continuada de victorias pequeñas y grandes to keep momentum)

  1. [26/06/2018] Encontrar mi abono, recolectar todas mis tarjetas dispersas, y poner orden a la cartera.
  2. Encontrar el cargador de mis cascos inalámbricos (y el casco derecho, que estaba desaparecido). Ponerlo todo a cargar.
  3. De paso, encontrar el mando del aire acondicionado que había perdido (wops, but win!).
  4. Poner a la venta cámara fuji, encontrar posible comprador, tener eso en marcha después de MESES dándole vueltas.
  5. Conseguir apañar el ir al funeral de mi tíaabuela, aunque estaba todo en contra.
  6. Preguntar por la wizinkcard físicamente e intentar sacármela online para ahorrar tiempo (error, esto no fue de señora de bien, fue de ansiaviva por no querer esperar al día siguiente, y de paso fui en contra de mi ética al no pensar que online no pagarían a esa magnífica comercial. Mal, mal)
  7. [27/06/2018] Bajar a Madrid a que la comercial mágica me ayudara a rellenar el formulario para que me dieran la tarjeta de crédito que quiero (esperemos que lo de anoche no haya jodido la marrana.) De paso, proponerle a mi señora madre comer, sabiendo que le haría ilusión.
  8. Quedarme currando post concierto / madrugada mediante para acabar y mandar una propuesta que me están celestineando, aprovechando así la oportunidad y generosidad de Mr. George
  9. Haber ahorrado 400 pavazos con mi propósito de las monedillas!!! #YASSSSSKWEEN
  10. [30/06/2018] Aceptar la primera reserva de libros (esperemos que victoriosa tras mandarles el ppto!) aun teniendo todo tipo de dudas y suposiciones sobre todos los motivos por los que no me van a comprar. FUCK FEAR, HEMOS VENIDO A JUGAR. De paso, haberme hecho hasta un logo de la vuelta al cole con el cisne. Porque una señora de bien no pide permiso, porque puedo, y porque fuck thy h8rs
  11. En esta semana, haber hecho básicamente en 3 días 5 ensayos de los 7 que me faltaban. No es victoria absoluta, pero es un fucking logro.
  12. [01/06/2018] Tener del todo claro lo de los precios de las reservas de libros (POR FIN) y recibir mis primeras reservas (FF&F, but still a fucking win). YAS! Empezamos!
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moverte el piso (y otras sensaciones raras pero mágicas) – ddlovato edition.

Ayer fui a ver a la Demi en concierto. Admito que mis expectativas no eran emocionales sino disfrutables. Me esperaba su vozarrón, un buen rato y, sobre todo, acompañar a Carmencita en ESE momento, que me hacía la ilu después de taaaaantos años Demi parriba Demi pabajo.

Yo flipada obviamente con su voz, OSEA SU VOZ QUE ESQUE ES DE OTRO MUNDO. Algunas me las sabía, otras eran nuevas y no, pero pasando un gran rato, as expected.

Y de repente se sienta en el piano y se pone a hablar de mental health. De que busquemos ayuda, que si creemos que no se va a pasar nunca que ella es el ejemplo de que sí, que es bipolar y está viviendo una vida maravillosa y buena. Ese momento en el que empieza a decir que ella es prueba de que se puede vivir una vida maravillosa y buena y que joder, que todos nos merecemos esa vida maravillosa y buena – que yo me merezco esa vida maravillosa y buena? Flecha directa a mi alma dolorida, esa que se conforma con estar mal, que cree que nunca va a dejar de estarlo, que no ve una vida mucho mejor que esta? Esa. Y zasca. Piso movido, cascada encendida. Canta Warrior y nos deja a todos muertos. A mí muerta. Ahí, muerta.

Y luego va y canta Tell Me You Love Me, así para cerrar leve. Y me quedo con dos cosas, dos momentos que me mueven el piso.

La primera, el final. La Demi va y se pone a cantar no una ni dos sino tres veces, con todo el sentimiento de su cuerpo, “every thing I need is standing right in front of me, I know that we will me alright alright”. Con todo el sentimiento de su cuerpo. Con toda su alma hacia nosotros. Dándome una puta lección vital.

Y la segunda, una línea que me chocó porque me negaba a admitirla como verdad. “You ain’t nobody till you got somebody”. Yo, que me niego a aceptar eso de que ningún hombre es una isla. Que me fuerzo a creerme que no necesito a nadie, que estoy genial como estoy, que me niego a apoyarme en nadie, porque el vacío que dejan cuando se van ha hecho más mella en el recuerdo del gustirrinín de disfrutarlos, porque duele menos hacer muralla. Y la Demi diciéndome que you ain’t nobody till you got somebody. Estaba yo leyendo un artículo sobre esa fucking canción que lo delinéa genial: “Before the video even came out, Lovato made it evident that her new music would hit you where it hurts: right in your cold, cold heart.”. Heh. Mea culpa.

E

ella, la, femenina, feminista, mujer, chica.

Es curioso, lo que me pasa con lo femenino subconscientemente. Pienso en la palabra “ellas” y en “las” y siento rechazo (“lo leerán y se alejarán, no es lo suficientemente inclusivo”). Casi como con el color rosa o las cosas ñoñas. Rehuyo porque me han enseñado que si quieres que te escuchen por lo que eres y no por tu look ni tu feminidad tienes que ser lo más neutra posible. Haciéndome eso llegar al abismo de la invisibilidad, rehuyendo de mi propio género. No maquillándome ni pintándome las uñas ni llevando falda ni vestido porque iba a llamar demasiado la atención.

Cuando he denunciado hechos machistas, me han repetido una y otra vez, haciéndome hasta burla, que me estaba pasando de feminista. Ojalá no me hubiera silenciado sino empoderado.

Puntos

Es extraño, lo que me está pasando con estos puntos. Es extraño porque hacía mucho que no sentía que hacía algo por primera vez. Primeras veces más sola que en mis primeras primeras veces. Extraño. Es extraño, también, porque había un agujero y me lo han cosido. Esencialmente tengo un agujero; como lo tenía ella. Solo que a ella no se lo cosieron. Supongo que es lo que haces con la gente que está a punto de morirse. No te preocupas por ponerles puntos. Es extraño, también, por la incertidumbre. Al menos eso me han querido transmitir. Es extraño que no sienta un miedo irrefrenable. Extraño porque soy yo. Extraño porque creo que estoy cambiando. Es extraño porque mi doctora no paraba de llamarme señorita. Y señorita no tengo claro qué edad es. Extraño, extraño. Ojalá todo se quede en puntos.

estaba yo pensando

que es mejor no compartir pensamientos depresivos

claro que entonces

¿qué tipo de conocimiento tenemos realmente de la persona que tenemos enfrente, si solo vemos una faceta?

y en ese dilema ando

de si parar de enseñarme entera

a ver si yo también empiezo a creerme sólo una faceta

o si seré lo suficientemente valiente como para digerirlas todas, las facetas y las respuestas

Reflexiones de la navidad de 2017

En esta ocasión vengo con algunas reflexiones que me han pasado por la mente en el día de hoy (25/12/2017).

  • Primera navidad ever sin mi abuela Carmen. Sin duda hacía falta. Pero como laif, pues he tenido un momento muy deep yo conmigo y con el fantasma de ella y he decidido que, en realidad, su regalo de este año era que tengo que heredar su ánimo y su energía y su filosofía vital para que pase a ser mío (como decía Albert Espinosa, ya no me llevo solo a mí…)
  • Me ha parecido muy triste el darme cuenta de que no conozco en absoluto a mis primos, especialmente a mi primo Miguel y a mi primo Pablo. Siento que si se murieran mañana no tendría casi nada que decir sobre ellos, y que si yo me muriera mañana ellos no sabrían casi nada de mí, y me da pena pensar que son vidas y humanos cercanos a los que no estoy llegando a conocer. Creo que es algo que deberíamos cambiar.
  • A todo el mundo, aunque diga que no, le gusta sentirse thought of. Me he dado cuenta con mi primo Miguel, al que nadie le había comprado nada específicamente a él más que dinero. Ha sido una valiosa lección.
  • Creo que hay un punto hasta el que puedes poner de tu parte para que a la otra persona le guste tu regalo, y no deberíamos frustrarnos por ello. Lo pienso especialmente respecto a mis padres. Son imposibles. Ni la cosa que a ti te parece más guay sabes si les pillará de buenas y les hará la ilu o se la sudará olímpicamente / les parecerá meh. Así que no pienso frustrarme nunca más al respecto. Y lo mismo respecto a sus regalos hacia mí. Si son así recibiendo thoughtful gifts, no sé exactamente qué me hace pensar que iban a ser distinto dándolos.
  • Escribir y sobretodo dar una carta tan sincera como la que le he dado hoy a mi padre es de las cosas más difíciles que he hecho hasta la fecha. Suponía todo tipo de riesgos y potenciales situaciones turbulentas. Me he querido morir mientras la leía y no sabía cómo actuar después. Me ha echado delicadamente cosas en cara al respecto. Y aun así, me alegro de habérsela dado.
  • Hay muchísimo que hacer respecto la relación entre hombres y mujeres y el feminismo. Como bien ha dicho mi tío, hay un desfase generacional entre lo que era aceptable en los 60 y la mentalidad de los 2000. He flipado escuchando lo que tiene que vivir a diario mi tía postiza Mayte, la mujer de mi padrino. Pero flipado con todas las de la ley. Y también me ha chocado un mensaje de mi padre (“ya claro, mucho feminismo pero cuando hay que cambiar una bombilla ay papá, no ay mamá”) y me ha alegrado el comeback de mi madre (“ya bueno pero cuando algo no encuentras ay mamá, a que sí”). Lo dicho, tenemos unos cacaos mentales considerables y hay MUCHO trabajo por hacer, muchas historias que desmontar, mucho que crecer. Respecto a lo de mi padrino, me quedo con Tomates Verdes Fritos y con un tweet de @noraborealis: “You know why weak men are afraid of strong, smart, connected women? Because they fucking should be.”

El porqué de seguir con mis retratos instantáneos a humanos de mi vida.

Puede parecer estupidez, porque mucha gente seguro que lo dio por abandonado cuando dejé de postear y hablar de ello hace seis meses. Hasta yo. Poco a poco me fui desencantando. O desanimando. O cerrando.

Pues bien, he decidido que nada de eso.

Como de verdad recuerdo a mi abuela al final es como la retraté en esa foto. Muchos de los retratos han sido en momentos difíciles, personas que estaban jodidas y aun así me sacaron la mejor de sus sonrisas. Y como la mayoría ha sido de gente importante para mí, sea mucho o poco, he decidido que si tuviera que huir mañana, y pudiera pararme a llevar algo, mi corazón me agradecería estos retratos. Puedo decir con certeza que cada una de esas personas ocupaban un huequito lo suficientemente especial, bien por el momento o por la persona, como para hacerles un retrato. Puedo jurarme a mí misma que estas personas se merecen la experiencia de que paremos, aunque sea incómodo, y les haga una foto. De que solo estemos ellos y yo. De que ese sea el recuerdo que guarde.

Voy a seguir. No sé si hasta 100 o hasta 100 mil. Porque tengo una vida con delante y toda esa gente, toda esa gente que he retratado y, sobre todo, toda esa gente que aún no he retratado, merece un huequito en mi memoria. Y en papel fotográfico instantáneo (mi forma favorita de magia).

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